El alquiler con opción a compra gana terreno en Málaga ante el parón inmobiliario

Promotores y particulares recurren cada vez más a esta fórmula para facilitar el acceso a la vivienda

¿Qué es?: Un acuerdo que permite al inquilino ejercer la opción de comprar la vivienda después de haber vivido en ella durante un periodo de tiempo, normalmente hasta un máximo de cinco años. Lo habitual es que la renta pagada o un porcentaje de ella se deduzca del precio final del inmueble.

¿Cuándo se fija el precio?: El coste de la vivienda se cierra en el momento en que se firma el contrato de alquiler con opción a compra. Según los expertos, suele fijarse el precio del valor de mercado en la actualidad, aunque puede estipularse una subida anual según el IPC, por ejemplo.

¿Qué ocurre si el inquilino no compra la casa? El contrato establece la opción de poder adquirir la vivienda, pero no es una obligación en ningún caso.

¿Cuándo puede hacerse efectiva la compra? En cualquier momento mientras el contrato esté en vigor.

El propietario encuentra un posible comprador, obtiene una renta mensual y tiene la tranquilidad de que el arrendatario mantendrá el piso en buenas condiciones. El inquilino, por su parte, disfruta de la casa mientras ahorra para poder comprarla en un determinado plazo de tiempo, comprueba si es la vivienda de sus sueños, allana el camino de acceso a una hipoteca y las cuotas que paga por el alquiler no son un fondo perdido. Además, ambos pueden acceder a subvenciones para el fomento del arrendamiento. Son las mayores ventajas del alquiler con opción a compra, una fórmula que en los últimos tiempos ha despertado el interés de promotoras y particulares en la provincia que encuentran en esta figura la posibilidad de dar salida a sus viviendas ante el parón inmobiliario. También va ganando terreno en la promoción pública esta alternativa que, por regla general, permite al inquilino descontar las cuotas mensuales del alquiler, o una parte de ellas, del precio final del inmueble.

El auge de este fenómeno, constatado por promotoras, inmobiliarias y expertos consultados por este periódico, ha hecho que se multipliquen los anuncios en Internet y en revistas especializadas.

No es una fórmula nueva, como explica Miguel Ángel Alemany, director general del pisos.com, pero «ha ganado interés al amparo de la crisis económica». «Los que buscan piso pero no cuentan con un ahorro previo suficiente para la entrada o no cumplen las condiciones exigidas por las entidades financieras, ven en el alquiler con opción a compra un método perfecto para vivir como inquilino sin perder dinero», apunta.

«Es una forma de esperar a que mejore su situación laboral, familiar o de ingresos», explica Toñi Ricoy, de la Asociación para el Fomento del Alquiler y Acceso a la Vivienda Arrenta, que constata que «va creciendo su implantación». Los propietarios, argumenta, consiguen obtener ingresos y la posibilidad de vender «en un mercado poco activo».

Un gancho
Lo mismo les ocurre a las promotoras. Con un 'stock' de más de veinte mil viviendas nuevas sin propietario, esta fórmula se ha convertido en un gancho para captar compradores y, como confirma José Prado, presidente de la Asociación Provincial de Constructores y Promotores de Málaga (ACP), una gran cantidad de promociones la ofrecen a sus clientes. «Se está utilizando cada vez más y está funcionando», señala Prado.

Para el inquilino, es una manera de probar el producto antes de decidirse por la compra y de esperar a que las aguas vuelvan a su cauce y se reabra el grifo del crédito. Aunque no existe un contrato tipo para estas operaciones, lo habitual es que se estipule que el alquiler que abona el arrendatario durante el tiempo que habita en la casa, se descuente del precio final, como detalla la abogada malagueña Pilar Serrano.

En otros casos, se establece que se deducirá un porcentaje, como hicieron Daniel H. y su pareja, que cambiaron de provincia por cuestiones laborales y, ante la imposibilidad de encontrar comprador para su piso en Alhaurín de la Torre, decidieron ponerlo en alquiler. Uno de los candidatos les planteó la posibilidad de hacer un contrato con opción a compra. El próximo año concluye el plazo para que el inquilino decida si se queda con el piso y se descuenta del precio final el 60% de las cuotas mensuales que ha estado pagando. «Sabemos que cuidará la vivienda como si fuera suya y tenemos un comprador medio asegurado», dice Daniel.

Pero el descuento no es una condición inherente a estos contratos, ya que, según explica Prado, algunas promotoras no ofrecen esta posibilidad pero se comprometen a mantener el precio fijado en el momento de la firma del contrato durante el tiempo que tiene el inquilino para decidirse por la compra.

«Es una forma de inducir a la compra que tiene los mismos riesgos que cualquier tipo de contrato de alquiler», explica Cayetano Rengel, presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Málaga, que recomienda buscar asesoramiento. «Hay que dejarlo todo bien atado: el precio, los plazos de venta, o quién asume los gastos de notaría», apunta Andrés Vilacoba, abogado de la Asociación en Defensa del Propietario de Vivienda (Adeprovi), que advierte de que proliferan modelos de contrato en Internet que son inconcretos y pueden originar conflictos. La desventaja para el propietario, señala, es que, al cerrar la operación a fecha de hoy, se arriesga a no poder aprovechar un repunte de los precios en el futuro.

Fuente: http://www.diariosur.es

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