Sólo el 17,7% de la oferta de pisos compartidos prohíbe fumar

El 17,7% de la oferta de pisos compartidos indica expresamente la prohibición de fumar en la vivienda, según un estudio por 'Pisos.com' a partir de los datos de este portal inmobiliario.

Fumar, el sexto del inquilino y las mascotas constituyen, según esta web, las tres principales condiciones que se imponen a la hora de buscar un compañero de pisos.

Así mientras que el hábito de fumar y las mascotas se rechazan en el 17,7% y el 17,4% de los pisos que se ofertan, el género del compañero no figura como una limitación a la hora de elegir inquilino.

Según el estudio, los pisos compartidos son en su mayoría mixtos, dado que sólo en un 13% de las ofertas se especifica la preferencia por una chicha y en un 1,87%, que se busca un chico.

INTERNET EN LA HABITACIÓN.

En cuanto a las características y dotaciones de las habitaciones de pisos compartidos que se ofertan, en su mayoría son amuebladas (un 53,2%) y casi la mitad (el 49,6%) disponen además de conexión a Internet.

El informe de 'Pisos.com' constata que grandes capitales siguen concentrando la mayor parte de los pisos compartidos, dado que sólo Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Granada copan el 51,8% del total, y que los jóvenes con edades comprendidas entre 18 y 25 años son los que acaparan la demanda de este tipo de vivienda, con un 55,1% del total.

Después se sitúa la franja de edad de entre 26 a 35 años, que abarca el 32,12% de la demanda de alquiler lo que, según el portal inmobiliario, "demuestra que compartir piso es la primera opción de emancipación de los jóvenes españoles".

'Pisos.com' achaca a la solución temporal que el piso compartido presenta para personas separadas y divorciadas el hecho de que éste sea el tipo de vivienda para el 8,5% y el 3,8% de los ciudadanos con edades de entre 36 y 45 años, y de entre 46 y 60 años, respectivamente.

Fuente: http://www.europapress.es

Los universitarios pagarán este curso 206 euros al mes por una habitación en un piso compartido

Comienza el curso y los universitarios que han tenido que cambiar de ciudad, buscan piso para compartir. Según los datos de Fotocasa, este curso 2011/2012 les va a salir más barato. Hay más oferta y los precios han bajado. De media, los estudiantes que compartan piso pagarán 206 euros al mes por una habitación.

El número de cuartos disponibles para este curso ha aumentado un 328%El precio de las habitaciones en las principales ciudades universitarias de España se ha reducido un 5,9% de media en el último año, según el análisis de Fotocasa. El precio medio nacional de una habitación en agosto es de 206 euros al mes, mientras que en agosto pasado era de 219.

Es otro efecto de la crisis inmobiliaria. Ha crecido la oferta de vivienda en alquiler y eso también beneficia a los estudiantes. La oferta de habitaciones en pisos para compartir en España se ha triplicado en el último año. Según Fotocasa, el número de dormitorios disponibles para este curso se ha incrementado en un 328% respecto al curso anterior.

Los precios bajan en las ciudades "universitarias"
En ciudades como Barcelona y Madrid, donde el alquiler de una habitación es más costoso, el precio es este año un 4,4% y un 2,3% más barato respectivamente. Lo mismo ocurre con la mayoría de ciudades universitarias españolas analizadas (Sevilla, Salamanca, Santiago de Compostela, Valladolid, Valencia y Granada), en las que este curso sus estudiantes compartirán piso a precios más bajos.


Barcelona, Madrid y Sevilla son las ciudades universitarias más carasDe las ciudades universitarias más importantes, Madrid, Barcelona y Valencia encabezan la lista del ranking de ciudades con mayor oferta de habitaciones listas para ser arrendadas.

El crecimiento más llamativo se da en la ciudad de Madrid, que registra un aumento del 581% de pisos para compartir. Valencia es la segunda ciudad en la que asciende la oferta de pisos disponibles, un 205%, seguida de Granada (197%), Barcelona (193%), Valladolid (192%), Sevilla (165%), Salamanca (152%) y Santiago de Compostela (111%).

La demanda sube un 32%
Durante el último año han crecido de forma exponencial las visitas a la web de Fotocasa para buscar pisos para compartir, concretamente, un 32% comparado con el año pasado.

El estudio también muestra que, aunque las habitaciones en Madrid y Barcelona siguen siendo las más buscadas, la mayor subida de la demanda se ha producido en Salamanca, con un aumento de un 70%; seguida por Madrid (44%); Santiago de Compostela (42%); Valladolid (32%); Valencia (25%); Barcelona (19%); Granada (17%); y Sevilla (16%).

Fuente: http://www.20minutos.es

A la caza del piso en otoño

El nuevo curso descubre a muchos jóvenes los sinsabores del mercado

Cristina Gómez lo ha conseguido. Tras mes y medio de búsqueda fallida, por fin ha encontrado su nuevo hogar. Esta periodista de 25 años acaba de firmar un contrato de alquiler de un piso de 65 metros cuadrados en Delicias, a cinco minutos de la estación de Atocha, por 670 euros, comunidad incluida. Vivirá con una amiga en paro y cada una tendrá una habitación grande, donde cabrá su cama de 1,35. La residencia está totalmente renovada: "Todo huele a pintura" y no tiene "muebles basurero", porque, en su opinión, es muy común que los caseros dejen los trastos viejos en las casas alquiladas.

"Con educación y buena intención todo va bien", dice una propietaria
Otros buscadores de pisos aún no han corrido la misma suerte. El precio, las condiciones de los caseros, una localización adecuada, y el estado del inmueble son los principales obstáculos que cualquier futuro inquilino tiene que superar para conseguir las llaves del preciado tesoro. Como Gómez reconoce, "encontrar piso en Madrid es un coñazo, un rollo que da muchísima pereza".

A. D., una estudiante francesa natural de la región de Vendée, se ha instalado en Carabanchel. Hubiera querido un barrio más céntrico pero, después de una mala experiencia con la casera de su piso anterior, se ha acostumbrado al barrio. Ahora disfruta de los 60 metros cuadrados de su nuevo hogar, sin casera incluida. Cuando llegó a Madrid a principios de año alquiló una habitación por 500 euros durante seis meses en una casa en Marqués de Vadillo donde también vivían la dueña y su hija, detalle que no supo hasta que se mudó. "Le dije que no iba a firmar ningún contrato si no se iba del piso. Al final accedió, pero dejó todas sus cosas dentro y cada dos por tres venía para comer, utilizar el teléfono o ducharse". A. D. es muy crítica con los propietarios de inmuebles en Madrid: "Se aprovechan de nosotros porque no sabemos nada del alquiler en la ciudad".

Los caseros se defienden: "No soy el típico arrendatario que se desentienda. Me gusta escuchar al inquilino", asegura Fernando López, un administrador de cinco viviendas repartidas en Cataluña y Madrid. Este funcionario, de 44 años, se define como un "propietario coherente" que busca estabilidad en el alquilador. "Pido dos meses de fianza y una garantía de solvencia". "Con educación y buena intención todo va bien", sentencia Beatriz García, propietaria y residente de un piso de 160 metros cuadrados en la calle de Viriato. Esta teleoperadora, de 24 años, alquila tres dormitorios del inmueble que su tía le dejó en herencia, en la zona de Quevedo. Tiene la habitación más pequeña libre y pide 350 euros. Cuando cualquier interesado llama, García le deja las reglas de convivencia claras: el uso de la televisión se cierra a partir de las 24.00, "porque hay que dormir". El salón se reparte entre los inquilinos los fines de semana y si un invitado se queda más de un mes en el piso, tiene que sufragar los gastos ocasionados.

Las agencias, por su parte, siguen repeliendo al inquilino. "Lo último que haría sería contratar los servicios de una inmobiliaria", sentencia Cristina Rodríguez. Carmen Hernández, gerente de la empresa Budian, explica: "Somos conscientes de la mala imagen que tenemos entre los jóvenes, pero las inmobiliarias cuentan con la gran ventaja de poder hacer de intermediarios entre el inquilino y el casero para así evitar futuros problemas".

Eso es lo que hace también el Plan Alquila de la Comunidad de Madrid (www.madrid.org), un servicio de gestión e intermediación entre propietarios e inquilinos. Por un precio algo más bajo que el de mercado (ventaja para el inquilino) media en caso de conflictos entre las partes y se contrata un seguro que cubre durante 24 meses los impagos y desperfectos en las viviendas alquiladas.


Los avales abusivos, el peaje inesperado
La primera sorpresa que se encuentra el forastero es el precio. La capital tiene el metro cuadrado más caro de España (12 euros), solamente superada por San Sebastián (12,5) e igualada por Bilbao, según el portal inmobiliario Idealista.com. Los distritos del sur de Madrid suelen ser más baratos (el metro cuadrado se paga por debajo de los 10), mientras que el barrio de Salamanca, Chamberí, Chamartín y el centro cotizan por encima de los 13. El problema radica en que la mayoría de los estudiantes quieren vivir en el centro. De los 32.000 anuncios que se dieron de baja en Idealista.com el último año, el 12,9% de las viviendas en alquiler se situaban en el interior de la ciudad.

Boris Rodríguez, un estudiante de 21 años, está desesperado y razón no le falta. Llegó de Lugo el jueves pasado pensando que lo de buscar piso era tarea fácil. Estaba tan seguro de su hazaña que él mismo cargó con la búsqueda de una casa para cinco estudiantes. Después de ver "sitios inhabitables por una pasta", se encontró un piso de cinco habitaciones, próximo a la plaza de España por 400 euros, comunidad y calefacción incluidos. ¿El problema? La casera les pedía un aval bancario o la nómina de los padres. Finalmente, se decantaron por lo último, previo pago de una señal de 600 euros. Días después, la dueña del piso cambió las condiciones. "Nos pedía nóminas superiores a 2.000 euros y al no cumplir con el nuevo requisito nos volvió a pedir el aval o que pagáramos el año de alquiler completo (unos 4.800 euros más el mes de fianza). Si no queremos perder el dinero de la señal no nos queda otra que ceder, firmar el contrato y pagar". Cuando se le pregunta por la actitud de la señora, no tiene claro si lo hace para aprovecharse de ellos o "por salvarse el culo".

Fuente: http://www.elpais.com

El alquiler de verano en el litoral de Bizkaia colgó el cartel de lleno a costa de mantener los precios de 2009

El alquiler de pisos de veraneo en la costa vizcaína sigue manteniendo su tirón. Aunque no ha sido un lugar de tradicional peregrinación estival como la masificada costa mediterránea, con la llegada del buen tiempo miles de vizcaínos apuestan por trasladar su lugar de residencia unas semanas a municipios como Plentzia, Bakio, Mundaka y Lekeitio. Cerca de casa, pero también de las bondades de la brisa marina. Gorliz, por ejemplo, llega a quintuplicar su población en la temporada estival hasta alcanzar los 25.000 habitantes. Como dato, la mitad de sus 4.296 hogares permanecen vacíos en invierno.

Este verano el sol no se ha dejado ver demasiado en la costa vizcaína, pero eso no ha impido cerrar en positivo los balances de las inmobiliarias especializadas en arrendamientos temporales. Los profesionales coinciden en que incluso se han alquilado más pisos que el año pasado, pero a base de mantener los mismos precios que en 2009, o incluso abaratarlos. El promedio se sitúa en 2.000 euros en agosto y entre 3.000 y 4. 200 euros por los tres meses de verano en las citadas localidades.

Lo que sí constatan desde hace años los especialistas es una reducción de las estancias. El denominado 'alquiler familiar' para toda la temporada se limita cada vez más al mes de agosto. Los tres meses de verano -de mediados de junio a mediados de septiembre- prácticamente ha pasado a la historia por varios motivos. Ahora predominan los alquileres mensuales e incluso cada vez más parejas, familias y grupos firman contratos para quincenas. «Estos son los alquileres que predominarán en el futuro. Incluso llegarán los arrendamientos por semanas y tendremos que acostumbrarnos», explican desde la Inmobiliaria Garar de Gorliz.

Este fenómeno supone un mayor engorro para propietarios y agencias, pues deben negociar con más clientes si quieren tener el piso completo los tres meses. Eso exige a las agencias triplicar las gestiones para lograr idénticos resultados, y a los propietarios, «estar mucho más pendientes del piso y de su limpieza, pues deben alquilárselo a varias familias». Pero los tiempos han cambiado y las inmobiliarias ya asumen que renovarse o morir es su máxima.

Mundaka, internacional
Los profesionales de la Inmobiliaria Lekeitio aseguran haber 'colocado' una treintena de pisos, más que la pasada temporada. Aquí el precio suele rondar los 4.200 euros por el trimestre, y entre los 1.600 euros y los 2.000 por el mes suelto. La agencia también lekeitiarra Itxasbegira ha puesto en alquiler otras siete viviendas, también la mayoría por quincenas y meses. Lo mismo que Inmobiliaria Mundaka. Allí también aumentó el número de pisos alquilados, que llegó a la treintena, aunque a costa de un mayor esfuerzo. «Aunque haya crisis, todo el mundo necesita unas vacaciones, por muy cortas que sean», afirman.

En cuanto a los arrendatarios de este tipo de alquileres, la mayoría suelen ser de las proximidades. A Gorliz, Plentzia y Bakio acuden sobre todo bilbaínos. Mientras que en Lekeitio también se apuntan desde Elgoibar y Durango. Incluso veraneantes castreños, madrileños y franceses. Mundaka es un destino más internacional por el tirón de su ola izquierda.

Pero las inmobiliarias sólo manejan un mínimo porcentaje del total de los pisos que cada verano se alquilan cerca de nuestras playas por importes que pueden llegan hasta los 6.000 euros por temporada en el caso de pisos de lujo. En la era de Internet, muchos contactos se realizan a través de páginas web. Allí no sólo se publicitan los interesados en alquilar su vivienda, sino también los que buscan una. Eso sí, las agencias de toda la vida no pierden clientela porque resuelven todos los trámites y aportan unas mayores garantías.

Lo que no está tan claro es si realmente ha descendido el número de propietarios interesados en alquilar sus viviendas. Mientras que en Garar sostienen que la oferta ha crecido y que sólo han logrado dar salida al 70% de los inmuebles, los profesionales de Pedro Jáuregui, ubicada también en Gorliz, afirman que han recibido un 50% menos de solicitudes. «Hemos tenido sólo 10 pisos para alquilar», apunta Julen Jáuregui. Este especialista sostiene que «la oferta se ve afectada por la crisis. La gente no puede comprar ni vender pisos, así que los alquilan todo el año, que además resulta más rentable. Ello contribuye a reducir el 'stock' de pisos disponibles en temporada», afirma. En Gorliz, cuestan entre 2.500 y 4.000 euros todo el verano, y entre 1.500 y 2.000 euros por el mes suelto, siempre dependiendo de la calidad y de la ubicación de la vivienda.

Lo que se plantean los profesionales es que estamos ante un modelo vacacional en vías de extinción. «Ya casi nadie puede permitirse el lujo de pagar una hipoteca y alquilar tres meses otra casa en su misma provincia», aseguran. Este es uno de los motivos por el que muchas otras gestoras de propiedades inmobiliarias han tirado la toalla y aparcado este sector del negocio. «Supone mucho esfuerzo y pocos resultados. Por eso preferimos invertir las energías en los alquileres para todo el año», explican desde la inmobiliaria sopeloztarra Uribe Kosta.

http://www.elcorreo.com

Ventajas de alquilar un piso a estudiantes

Los propietarios ven a estos inquilinos como clientes seguros

Cada vez son más los propietarios que deciden alquilar sus pisos a estudiantes. Las razones son varias y en todas ellas se aprecian ventajas. Los propietarios rentabilizan más la vivienda. Cobran por habitación y de esta forma el ingreso es mayor. Las macrofiestas famosas que hace años celebraban los estudiantes en sus viviendas casi todos los fines de semana se han quedado en el olvido y ahora los estudiantes, el tiempo que están en la vivienda lo dedican a estudiar. A esto se suma el escaso tiempo que pasan en la casa, por tanto, los pisos se estropean menos.

Además los propietarios ven a estos inquilinos como clientes seguros. Los estudiantes están avalados por sus padres y éstos los visitan de vez en cuando, por tanto, deben tener las casas en perfecto estado. Y lo que más resaltan los propietarios es que el alquiler es por un curso y se evitan de problemas que pueden generar algunos inquilinos que permanecen en los pisos largas temporadas. Pedro es propietario de una vivienda de tres habitaciones y ha decidido dejar su piso en manos de profesionales para que le busquen a estudiantes. Pedro acompañado del profesional de una inmobiliaria muestra su casa a Soraya, una estudiante que desea alquilar el piso durante el curso escolar.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

Uno de cada tres pisos en alquiler cuesta menos de 700 euros

A pesar de que el sector de la vivienda no parece despegar hay algunas buenas noticias para quien busca vivienda, en concreto para quien busca alquileres baratos dentro de las grandes ciudades.

Según datos de Idealista.com la crisis ha conseguido que aumente significativamente el número de viviendas en alquiler por menos de 700 euros mensuales. Según estos datos, el 28,7% del total de pisos en alquiler en las principales ciudades españolas cuesta menos de esta cantidad. Así que un total de 20.119 viviendas en alquiler tienen una renta inferior a esos 700 euros.

El sector más económico gana terreno


Si en el año 2007 las viviendas en alquiler más económicas no suponían más del 3,5% del total, en estos años de crisis general e inmobiliaria, el sector 'más económico' ha ido comiendo terreno al resto de viviendas.

Por ciudades, los alquileres por menos de 700 euros al mes en Madrid ya suponen un 21,3% del total. En Barcelona también ha aumentado considerablemente la cifra ya que los alquileres más asequibles rondan hoy el 19,5% del total, nada que ver con el 2,4% que suponía en 2007.

¿Otras ciudades más asequibles? En Sevilla la oferta de estos arrendamientos, que en 2007 era del 29,4%, hoy supone el 52,3%. Y en el caso de Valencia y Zaragoza, también son más del 50% los alquileres menores de 700 euros.

Fuente: http://www.eleconomista.es