La tarta del alquiler de pisos para universitarios se reparte. La abundante oferta de la capital granadina y la situación económica ha llevado a una «moderación de los precios».
El mes de junio y julio es en el que este ‘mercado' se mueve más -en septiembre hay una reválida-.
Los universitarios buscan un techo donde resguardarse durante los meses del curso y los propietarios no quedarse con el piso vacío. Los estudiantes que llegan nuevos a la Universidad buscan alojamientos y los que están haciendo la carrera y que no están contentos donde viven hacen la mudanza.
Más de 30.000 alumnos de la Universidad de Granada (UGR) tienen su residencia habitual a más de cien kilómetros de la capital y necesitan un alojamiento.
La media del precio de una habitación en la zona centro es de doscientos euros. En zonas más alejadas de las facultades y escuelas como norte, Zaidín o Chana -allí está el campus Aynadamar- los precios bajan, la media está en los 150 euros habitación. Si bien es cierto, que después hay de todo. La amplia oferta de Granada permite estas variedades.
En las residencias universitarias y colegios mayores sí se ha registrado, en algunas, una subida de acuerdo con el IPC, según cuenta el profesor José María Suárez. Algunos colegios mayores lo han hecho después de tener dos años ‘congelados' los precios. Un detalle: Ha habido colegios mayores este curso 2010/2011 en los que se han quedado algunas plazas libres, cosa que no ocurría antes.
En Granada, que es la segunda ciudad española en número de colegios mayores, se cuenta con 1.248 plazas en los centros adscritos y 295 en el propio de la Universidad granadina. A estas plazas hay que sumar las 1.272 de las residencias universitarias.
De las residencias, colegios mayores oficiales y pisos así como de otro tipo de viviendas da cumplida cuenta la Oficina de Alojamiento de la Universidad granadina, que en los últimos tres años ha consolidado el número de consultas y ofertas. En este curso el portal -http://estudiantes.ugr.es/alojamiento2- ha contabilizado más de 20.000 visitas y 1.500 consultas individuales al personal.
La UGR solo ‘interviene' o hace de intermediaria en menos de un tercio de los cientos y cientos de alojamientos que se gestionan. Sea como fuere lo que no hay que olvidar que al alquilar una habitación o un piso en su conjunto se deben cumplir una serie de requisitos. No todo vale. El piso debe cumplir un mínimo en equipamiento, por ejemplo.
Lo que sí se ponen son ‘exigencias'. En ocasiones por parte de los dueños de los pisos y otras veces, también es verdad, por parte de los inquilinos que ya están en el piso, pero buscan a alguien para alguna habitación. Las alumnas son mejor recibidas que los alumnos, el que no se fume influye y el ser responsable también. Por eso, no es raro ver en los diferentes carteles ‘Preferible chica', ‘No se admite a fumadores', ‘No se admite a gente ruidosa', entre otras condiciones.
Fuente: http://miugr.ideal.es

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