La asociación aconseja verificar que el arrendador es el dueño de la vivienda.
Los precios que se incrementan durante la compra; los retrasos, las cancelaciones y los 'overbooking'; las pérdidas o las demoras en la llegada del equipaje y las deficiencias de los hoteles acaparan tradicionalmente las reclamaciones de los usuarios tras las vacaciones estivales y las intermediaciones por parte de las diferentes asociaciones de consumidores. Este año, sin embargo, Facua-Consumidores en Acción alerta de la proliferación de estafas 'puras y duras' en los alquileres de pisos de vacaciones.
Precios sugerentes
Según la organización, los pisos suelen tener precios muy sugerentes y, para pedir una cantidad por adelantado, los propietarios argumentan que no pueden enseñarlos porque viven fuera. Piden al usuario que ingrese un importe en concepto de fianza en la cuenta de una empresa de mensajería que, supuestamente, le entregará las llaves y sellará el contrato de alquiler. Sin embargo, los estafadores, que no son los propietarios de la vivienda, acaban recibiendo directamente las cantidades.
Facua aconseja verificar que el arrendador es el dueño del piso a través de los registros de la propiedad y, si se envía el dinero, garantizar que el destinatario es el auténtico propietario para evitar casos de suplantación de identidad. Lo más conveniente, sin embargo, es no pagar nada por adelantado sin haber entrado en el inmueble y, en caso de hacerlo, optar por la transferencia bancaria y antes que por los envíos de remesas.
Fuente: http://www.elnortedecastilla.es

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