León cuenta con 14 centros que tienen capacidad para atender a 1.256 estudiantes
La Universidad de León tiene actualmente unos 12.000 alumnos y se calcula que un 30% son de fuera de la ciudad, por lo que precisan una plaza de alojamiento.
En este sentido, existen dos alternativas fundamentales como son las residencias de estudiantes y los pisos de alquiler. La ciudad tiene actualmente 14 residencias de estudiantes que ofertan un total de 1.256 plazas, una cifra que no cubre toda la demanda.
Por este motivo, la Universidad de León trabaja ya en la creación de una red de pisos vacíos que sirva para paliar este déficit.
Así lo explica el vicerrector de Relaciones Institucionales, José Luis Chamosa, quien asegura que ésta es la mejor opción si se tiene en cuenta que la institución académica no puede asumir la construcción de nuevos alojamientos (sólo dispone del colegio mayor San Isidoro con un total de 80 plazas, ya que el resto son de la Junta o de titularidad privada) debido a los problemas económicos por los que atraviesa. “Casi todas las residencias están llenas y es necesario incrementar de alguna forma el número de plazas para estudiantes universitarios que vienen de fuera de la ciudad”, apunta el vicerrector.
Es por eso que se ha optado por una bolsa de inmuebles controlados por la institución académica. Su confección se centrará en principio en las zonas más cercanas al campus de Vegazana, debido a la existencia de “bastante oferta” de pisos sin habitar. “Sería crear un pool de propietarios de inmuebles amueblados que estuvieran dispuestos para alquilárselos a los estudiantes “, matiza.
Precisamente en esta supervisión directa desde la Universidad radica la diferencia con el sistema que se ha utilizado hasta ahora, que es un simple tablón de anuncios en internet en el que los propietarios que así lo deseen pueden anunciar libremente sus inmuebles y al que los estudiantes pueden acceder a la hora de buscar un techo durante el curso académico. “Es necesario controlar las ofertas para que los estudiantes no se lleven sorpresas y que los inmuebles cumplan con las características anunciadas”, apunta Chamosa.
Este nuevo sistema se desarrollará en coordinación con las residencias de estudiantes que funcionan actualmente en la ciudad para no provocar “distorsiones” en el mercado. Irá destinado a los alumnos de las titulaciones regladas de la ULE y también de forma específica a aquellos que llegan a la ciudad para hacer un curso universitario de duración determinada o a participar en los cursos de español que se imparten en el centro de idiomas. “Hay estudiantes que cuando llaman o vienen a informarse sobre cualquiera de nuestras titulaciones regladas o cursos de duración definida nos piden que les facilitemos además un alojamiento y es necesario solucionar este problema porque pueden optar finalmente por irse a otra universidad”, explica.
La Universidad ha optado finalmente por regular la oferta de pisos vacíos mediante una bolsa oficial después de descartar la construcción de nuevas residencias de su propiedad y de haber valorado otras posibilidades como la de firmar convenios con algunos promotores privados con el objetivo de que alguno de los edificios que fuesen a construir los destinasen al alojamiento de estudiantes. La opción parece totalmente descartada, debido a que sería “complicada de gestionar”, ya que la institución académica no puede dedicar a parte de su personal a este asunto y debido a que los promotores exigían una ocupación total que hiciese rentable la operación, algo que la Universidad no puede garantizar.
A la espera de la puesta en marcha de esta nueva bolsa, siempre quedará un tablón de anuncios en el que colgar un cartel para buscar compañeros de piso.
Fuente: http://www.la-cronica.net

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