Editan mil ejemplares de un estudio sobre las mujeres en riesgo de exclusión social realizado en 2007 .Las mujeres excluidas viven sobre todo en La Estrella, La Milagrosa, Hermanos Falcó y el Ensanche.Muchas viven en viejos pisos alquilados, dependen de subsidios y de los ingresos que obtienen en faenas como el servicio doméstico o el cuidado de niños o ancianos y se las tienen que arreglar con unos 400 euros mensuales.
Estas características definirían el perfil de la mujer excluida o en riesgo de exclusión social en la ciudad de Albacete, según un estudio realizado por la Federación Progresista de Asociaciones de Mujeres y Consumidores (Fepamuc) hace tres años, pero cuya edición fue presentada ayer por la delegada de Salud y Bienestar Social, Angelina Martínez, y la directora general de Acción Social, Esther Padilla. Ahora se han editado 1.000 ejemplares que serán distribuidos entre asociaciones de mujeres y servicios de asistencia a personas en situación de exclusión social, según apuntó la presidenta de Fepamuc, Maite Malagón.
Esta investigación se basa en la realización de encuestas que se han realizado por un lado a expertos que trabajan con personas en situación de exclusión y por otro lado a mujeres de los distintos barrios de la capital. El objetivo no era otro que conocer la realidad social de las mujeres en esta situación, saber las causas que las llevan a la exclusión y poner al día el perfil femenino de las excluidas.
Y es que en los últimos años era «notorio» que se estaban dando una serie de circunstancias que aumentaban el riesgo de la exclusión en la mujer. Entre otras, se citan en este estudio, las rupturas matrimoniales o de parejas que dejan a las mujeres en una situación de desequilibrio económico y social; el crecimiento de las familias monoparentales que dependen de la mujer; el aumento de mujeres extranjeras que se ven abocadas a trabajos no cualificados como el servicio doméstico o alegales como la prostitución y la lacra de los malos tratos.
Este estudio no ha servido para conocer qué número de mujeres en Albacete se encuentran en peligro o situación de exclusión social, pero sí para saber, por ejemplo, que viven, sobre todo, en cinco barrios que son La Estrella y La Milagrosa, Hermanos Falcó, Fátima y Franciscanos. Dicen los expertos que mientras en barrios como el Alto de los Molinos «este riesgo de exclusión resulta prácticamente imperceptible», en otros como son La Estrella, La Milagrosa, Canal de María Cristina y las viviendas del Congo, ésta «se presenta con todas sus manifestaciones y crudeza».
En ciertos lugares de la ciudad, es la «trama urbana» la que lleva a «sospechar» de la existencia de situaciones de exclusión social. Son las barriadas donde hay muchas viviendas antiguas, en régimen de alquiler. Y es que, la mayoría de las mujeres excluidas, viven en pisos alquilados y si éstas además son extranjeras suelen estar realquiladas y compartiendo residencia con otras familias en situación de hacinamiento. Además, en barrios como el Congo, El Pilar y La Milagrosa, las viviendas aunque tienen los servicios básicos (luz, agua...) adolecen de carencias como calefacción, ascensor o problemas de humedades.
Economía sumergida
Trabajadores sociales de los servicios públicos y asociaciones, apuntan a que estas mujeres 'sobreviven' con unos ingresos que en la mayoría de los casos no superan los 400 euros mensuales, sin tener en cuenta las ayudas asistenciales que puedan percibir.
Las mujeres amenazadas por la exclusión social obtienen sus ingresos de ayudas asistenciales, subsidios y prestaciones por desempleo, retribuciones económicas procedentes de planes integrales y programas de promoción de empleo, pensiones de la Seguridad Social y compensatorias de separaciones y divorcios.
Dicen los expertos, que estas mujeres trabajan cuando pueden, en tareas de economía sumergida, pues la inmensa mayoría (se habla de porcentajes que oscilan entre el 70 y el 95%) no están dadas de alta en la Seguridad Social. Por orden de importancia, los oficios que desempeñan suelen ser: tareas domésticas, cuidado de niños, enfermos y ancianos y trabajos en hostelería. Cuando son extranjeras, también hacen trabajos agrícolas y las menos algunas «actividades ilícitas».
Son peculiares las mujeres de La Estrella y La Milagrosa, que se diferencian de las de los otros barrios porque aquí suelen dedicarse a la venta ambulante, la recogida de chatarra, el trabajo en el campo y los trabajos tutelados por los servicios sociales.
Entre los 30 y los 44 años es la franja de edad que todos los técnicos señalan al hablar de la mujer amenazada por la exclusión social. En La Estrella y La Milagrosa, se detecta cierta precariedad en la población femenina más joven, de entre 16 y 29 años, pues estos barrios tienen una población más joven que el resto de la ciudad. Aunque, insisten los expertos, la edad «no es definitoria de la mujer amenazada por este riesgo».
Fuente: http://www.laverdad.es

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