Los inquilinos de los pisos de alquiler de Las Campas se quedan sin sus viviendas

La constructora solicita un concurso de acreedores y paraliza la entrega de las 257 casas de renta protegida

Tenían que haber recibido sus viviendas el pasado mes de diciembre, y diez meses después se han encontrado con que el proceso ha quedado paralizado. La sociedad Imasatec-Aglae. encargada de la construcción y gestión de un total de 257 viviendas de protección, en la modalidad de derecho de superficie, en Las Campas y Villafría, comunicó ayer por la tarde a la Dirección General de Vivienda del Principado que ha solicitado el concurso voluntario de acreedores en el Juzgado Mercantil número 1 de Madrid.

De esta manera queda paralizado el proceso de entrega de llaves, que ya había comenzado, y los que las recibieron no podrán entrar en sus casas. La empresa explicó a Vivienda que el concurso de acreedores no le permite disponer de financiación para hacer frente a los costes de las acometidas de los servicios de las viviendas, agua, luz y gas. La Dirección General de Vivienda tuvo que tomar ayer una decisión radical, y recomendó a los adjudicatarios de los pisos que no los ocupen hasta que el juzgado designe a un administrador concursal que se responsabilice de la gestión con todas las garantías para ellos.

La empresa Imasatec, accionista mayoritaria de la sociedad gestora de estas viviendas, había realizado una comunicación previa de insolvencia al juzgado, y desde el mes de julio estaba negociando la deuda con sus acreedores. A partir de ahora será un juez el que se encargue de evaluar el estado financiero de esta empresa y el que resuelva la entrega de las viviendas.

Los problemas se remontan al pasado mes de abril, cuando los pisos ya tendrían que haber sido ocupados y los adjudicatarios se dirigieron al Principado para pedir soluciones. Según informó Vivienda, se estuvo «presionando» a la sociedad gestora para que entregara las viviendas, llegando incluso a expedientarla por los retrasos e incumplimientos detectados en la entrega.

La actuación de la Administración no sirvió de nada, y al final se cumplieron los peores augurios de los 257 adjudicatarios, que se han quedado sin sus casas, muchos de ellos con las llaves en la mano y los muebles comprados.

Los responsables del Principado no quisieron ayer poner fecha a la solución definitiva del problema, pero sí se comprometieron a hacer todo lo posible para que sea cuanto antes.

Fuente: http://www.lne.es

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