Los precios de los alquileres de verano se mantienen pese a la crisis

La demanda repunta en Sanxenxo, Vilagarcía, Ferrol y A Mariña, que acumulan las reservas para estas vacaciones

En el año 2008, la crisis tocó, aunque no hundió, el mercado gallego de alquiler de casas de veraneo. El 2009 fue, según propietarios particulares e inmobiliarias, mucho peor, el verdadero año negro del sector. «Fue nefasto. Mucha gente prescindió de las vacaciones ante la incertidumbre de la situación económica», señala Verónica Riveiro, directora de ventas de la agencia Novo Lar en Vilagarcía.

¿Cómo se presenta entonces el negocio para el verano del 2010? A falta de mes y medio para que comience la temporada, la situación en Galicia es bastante desigual, con zonas que registran un repunte de la demanda y ya han comprometido buena parte de sus alquileres para julio y, sobre todo, agosto; y otras donde apenas se han cerrado reservas. En ambos casos, eso sí, los precios casi no han bajado pese a la recesión y se mantienen en la horquilla en la que se movían hace ahora tres veranos. «Aquí no se nota ni bajón, ni crisis, ni nada. Aunque este año la gente trata de regatear 50 o 100 euros y a veces, si puedes, lo haces para que alquilen en el momento», afirma Rosa Hermida, encargada de Arcos Inmobiliaria, en Sanxenxo.

Tirón turístico
Este municipio de las Rías Baixas es precisamente uno de los que mantienen su tirón turístico y ya ha colocado buena parte de su oferta de casas -con precios por dos semanas en agosto que van de los 1.500 a los 3.000 euros-, lo que tranquiliza a otros sectores. «Muchos comerciantes y hosteleros nos preguntan cómo va el ritmo de alquiler. Así saben si el verano va a estar a tope», comenta Rosa Hermida.

En Cangas, las inmobiliarias han detectado un repunte de la demanda y en Vilagarcía también reconocen que ya han recibido muchas más consultas de clientes interesados que hace un año. «Vamos a alquilar más que el verano pasado. Puede que la situación económica haya mejorado o puede que la gente haya perdido el miedo a gastar», explica Verónica Riveiro, de la agencia Novo Lar, cuyos clientes -añade- se dividen en dos grupos: «El que solo le interesa una casa a pie de playa y el que le da igual la zona con tal de que el piso sea económico».

La costa de la comarca de Ferrol (Cabanas, Ares, Cedeira, Valdoviño) es otra de las zonas en las que algunas inmobiliarias han agotado prácticamente su bolsa de alquiler de verano, con precios que, de media, rondan los 1.500 euros por el mes de agosto. También aquí los veraneantes recurren al regateo para ajustar la tarifa final. «El 90% de los que llaman piden una rebaja del precio», confirman desde la inmobiliaria Eume.

En A Mariña lucense, en Viveiro, Foz, Barreiros y Ribadeo -donde el mercado del alquiler ha crecido de modo significativo con el stock de pisos que las constructoras no han podido vender y con los de propietarios particulares asfixiados por la hipoteca de su segunda vivienda- las reservas de las casas (con precios de entre 1.000 y 2.000 euros por un mes) alcanzan ya casi el 85% del total.

Con menor optimismo encaran la temporada estival en destinos turísticos como A Illa de Arousa, O Grove o Cambados, donde las agencias apuntan a un descenso de la demanda de vivienda de alquiler de verano. En Baiona, la situación no es mucho mejor. Las inmobiliarias ya saben que los años en los que era casi imposible encontrar un piso libre para arrendar después de Semana Santa han quedado atrás. Más de la mitad de la oferta sigue sin reserva a estas alturas del año. «Y es posible que aun en la época fuerte, desde el 15 de julio al 15 de agosto, queden casas sin ocupar», asegura Manuel Gómez Selas, gerente de una agencia.

Menos reservas
Tampoco están contentos en algunas de las zonas más turísticas de la comarca de Barbanza (Ribeira, A Pobra, Porto do Son, Rianxo y Boiro) y del área de A Coruña (Oleiros, Sada y Miño). El nivel de reservas, según apuntan desde algunas inmobiliarias, es inferior al que se registraba a estas alturas en años anteriores, y la mayoría de los contratos se han firmado para agosto. Peor parecen tenerlo incluso en la Costa da Morte, donde temen que muchos de los pisos de alquiler queden sin ocupar este verano. En la inmobiliaria Apigest, que gestiona propiedades en Cee, Corcubión y Fisterra, no han cerrado ninguna operación, «pese a que muchos clientes repiten de un año para otro». En las agencias Brigantia Viajes y Casas Finisterre, con un centenar de casas en cartera, las cosas tampoco van bien: «Normalmente, a estas alturas tiñamos pechadas o 30% das reservas para o verán, pero este ano, como o pasado, que foi moi malo, non chegan ao 15%».

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es

0 comentarios: