Los precios se desploman una media del 10% en todo el litoral. Las viviendas estivales más caras de Galicia se encuentran en la provincia de Pontevedra, en O Grove y Sanxenxo
Alquilar un piso en la playa todo el mes de agosto por un coste redondo: 1.000 euros. En el precio, apto incluso para bolsillos en crisis, no hay trampa, es una realidad en municipios de la costa coruñesa como Fisterra, Portosín y Porto do Son. En esta zona del litoral -en la que otrora veraneaba el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero- todavía es posible dar con una vivienda de hasta 80 metros cuadrados por ese montante exacto. No en vano, esos concellos -junto con los de Viveiro y San Cibrao, en la costa lucense- son los que registran unos alquileres más bajo en estos meses estivales.
Decantarse por un piso de mayores dimensiones en Cabanas, supone en cambio un desembolso inicial de casi el doble: 1.900 euros por una vivienda de 85 metros cuadrados. Cien euros más, 2.000, cuesta un piso de tamaño similar en la localidad coruñesa de Espasante. No hay duda de que la coyuntura actual de recesión económica ha pasado factura a los propietarios de pisos que habitualmente sacaban sus viviendas al mercado los meses de julio y agosto y obtenían unos pingües beneficios.
Alquilar este verano en la costa gallega va a resultar un 10% más barato de media. Así lo recoge al menos el informe de TecniTasa (Técnicos en Tasación, SA), que ha efectuado una valoración de 75.000 viviendas situadas en todo el territorio español. De los datos recogido por TecniTasa se desprende igualmente lo ventajoso de veranear en la provincia de Lugo. A partir de 850 euros es factible dar con un piso de alquiler para el mes de agosto en Viveiro, el precio más bajo de toda la Península. 900 es el coste de un alquiler semejante, para un apartamento de 65 metros cuadrados en el municipio de San Ciprián.
Decantarse por Burela o Barreiros saldrá algo más caro, aunque no mucho (1.150 euros por un piso de 72 metros cuadrados y 1.300 euros por una vivienda de 70 metros, respectivamente). Pasar el mes en Ribadeo, en un piso de 100 metros cuadrados ronda unos 2.400 euros.En el otro extremo, en el de las localidades con alquileres más elevados, se sitúan los pisos de la costa pontevedresa. A pesar de que tampoco han escapado a la crisis. Así, no es posible veranear en Sanxenxo por menos de 2.250 euros (en un piso de 80 metros cuadrados). Un apartamento en primera línea de playa, en el Silgar, de apenas 65 metros cuadrados vale 3.000 euros en agosto.
Si la vivienda es algo más grande, de 80 metros, el precio sube hasta los 3.200 euros. Sin embargo, no es en Sanxenxo donde se encuentran las viviendas estivales más cara para el mes que viene. A pocos kilómetros del municipio pontevedrés, en A Toxa, un piso de 110 metros cuadrados está disponible para el mes que viene al nada desdeñable importe de 3.600 euros. Los precios en la playa de Panxón, en Nigrán, y en la céntrica avenida Elduayen en Baiona, ambos de 80 metros cuadrados, oscilan este verano los 2.000 y 2.800 euros respectivamente.Estos precios, se quedan bastante lejos no obstante de los que se registran en las provincias con los costes más altos de la península Ibérica.
Hasta 9.000 euros puede llegar a valer un exclusivo piso de 170 metros cuadrados en Sotogrande (San Roque, Cádiz); un chalé, aislado, en Menorca, en Cala d' en Brut, de 220 metros cuadrados se cotiza a 5.800 metros cuadrados muy próximos de los 5.000 euros que se piden en Ribadesella (Asturias) por otro chalé, aislado, de 300 metros cuadrados. Le siguen muy de cerca el precio de las viviendas sitas en las playas mallorquinas de Soller (4.500 euros por 60 metros, la del Sardinero, en Santander (4.500 euros por 90 metros y Sitges, en Barcelona (4.200 euros por 65 metros cuadrados).
En tiempos de vacas flacas como los actuales, son muchos menos los que se atreven a hacerse con una segunda vivienda en la costa a la que ir a veranear. Sin embargo y pese a la caída de la demanda, los precios de los pisos en venta en las Rias Baixas -una zona muy apreciada especialmente por compradores que tienen su residencia habitual fuera de Galicia- siguen manteniéndose elevados.
Comprar casa en el municipio pontevedrés de Sanxenxo no sale precisamente barato. Prueba de ello es que las inmobiliarias locales ofertan casas que, en primera línea de playa, no bajan de los 7.000-8.000 euros por metro cuadrado. Ese precio de venta es el doble del coste medio de la vivienda en la costa pontevedresa.Precios algo más bajos pero todavía elevados para muchos bolsillos, se encuentran en Baiona. Municipio en el que es difícil encontrar pisos con vistas por menos de 6.000 euros el metro cuadrado. Para encontrar precios más económicos, hay que buscar en la ría de Arousa.
En localidades como Vilagarcía, que no hace demasiado tiempo conoció un ritmo en la construcción desenfrenado, es factible encontrar apartamentos de hasta 90 metros por unos 180.000 euros.
Fuente: http://www.laopinioncoruna.es

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