Crece en dos años un 42% la ayuda foral para alquiler, con una subvención media del 40%

Crece la demanda de vivienda de alquiler social y los que ya disfrutan de esta modalidad alternativa a la compra reclaman mayores ayudas al Gobierno porque sus ingresos han disminuido por efecto de la crisis.

pamplona. Así, el 80% de las viviendas de alquiler protegido recibe en este momento algún tipo de subvención por parte del departamento de Vivienda. Y el dinero que el Gobierno de Navarra destinó el año pasado a ayudas al alquiler fue de 5.412.539 euros, un 17% más que en 2009 y un 41,6% superior a los 3,1 millones que concedió en 2008. El parque de alquiler protegido está formado por 2.130 viviendas de protección oficial (a partir de junio todas serán de régimen general), oferta que ha crecido en los últimos dos años principalmente por la iniciativa de promotoras privadas. Pese a todo sigue siendo totalmente insuficiente para cubrir la demanda actual teniendo en cuenta que hay más de 3.000 personas en lista de espera en la sociedad pública VINSA. La vivienda protegida puede ser de promoción pública o privada, igualadas en precio, y los inquilinos tienen derecho a una subvención foral que oscila entre el 75%, 50 o el 25% de la renta mensual de arrendamiento en función de sus ingresos familiares ponderados. Esta ayuda no es compatible con la renta básica de emancipación que da el Estado.

En la actualidad, el grueso de las ayudas forales -40 de cada 100 viviendas- logran aminorar en un 50% el precio de la renta mensual (229 euros menos); el 75% de subvención se la llevan 20 de cada 100 pisos en alquiler social, y el mínimo del 25% también recae en 20 de cada cien pisos. Por otro lado, el 20% de los adjudicatarios no recibe ninguna ayuda foral pero sí pueden pedir la renta básica de emancipación del Estado. Para tener derecho a una subvención del 75%, una pareja con dos hijos debe tener ingresos inferiores a 11.898 euros anuales; no alcanzar los 16.657 euros de acceder a una ayuda del 50%, e inferiores a 20.226 euros para una subvención del 25%. De este modo, para una vivienda de 70 metros cuadrados el precio a pagar por el arrendatario sería de 458,35 euros sin ayudas, 343,76 con el 25% de subvención foral, 229,18 con el 50% de apoyo y 114,59 con el 75%.

El perfil de las personas que reciben una ayuda es "muy variado", según informa el departamento de Vivienda. Predominan personas inmigrantes con cargas familiares, personas separadas/divorciadas -principalmente mujeres- con hijos, persona de edad avanzada y escasos recursos económicos (pensiones reducidas), y jóvenes que se emancipan, con capacidad económica también reducida (primeros empleos, precariedad...).

Un piso de 70 metros cuadrados tendría una renta aproximada de 4458,35 euros, según datos aportados por Vivienda, que fija en 5,59 euros el precio de renta del metro cuadrado para vivienda y garaje, y 2,23 euros por metro cuadrado de trastero, independientemente de su localización y promotora. En el mercado, el alquiler de una vivienda de tres habitaciones (entre 80 y 90 metros cuadrados) puede costar hasta 690 euros, incluyendo gastos de comunidad para viviendas equipadas con cocina y baño, y alta de agua y luz. En caso de dos habitaciones, entre 63 y 64 metros cuadrados, la renta rondaría los 570 euros. A modo de ejemplo, 520 euros es el precio de viviendas de una habitación de las que la constructora Avanco promocionan en el sector Ezkaba de Pamplona aunque ya sólo quedan libres de tres y dos habitaciones. No haber tenido una vivienda en propiedad durante los últimos cinco años, tener unos ingresos mínimos de 3.000 euros y máximo de 50.000 (renta del 2009), y estar empadronado en Navarra son los requisitos básicos.

Al margen de las subvenciones ordinarias, un total de 3.430 personas están cobrando en este momento los 210 euros de la Renta Básica de Emancipación que concede el Gobierno central y que gestiona VINSA. En este caso, la media de edad de los inquilinos se sitúa en los 26,5 años. La Renta Básica de Emancipación (RBE) está dirigida a jóvenes de entre 22 y 30 años que tengan unos ingresos inferiores a 22.000 euros brutos anuales y acrediten una vida laboral de al menos seis meses antes de solicitar la ayuda. Además, deben ser los titulares del contrato de alquiler, y el máximo son cuatro años. A finales de 2010 la cifra acumulada de receptores de esta ayuda ascendía a 5.731 jóvenes, según datos del Ministerio de Fomento, lo que da una idea de la incidencia de la crisis y el paro juvenil que ha interrumpido en muchos casos el proceso de emancipación de los jóvenes.

Fuente: http://www.noticiasdenavarra.com

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