El servicio de alojamiento del campus alavés ofrece 137 viviendas por las «apenas 80» del curso pasado
Corren nuevos tiempos en el campus alavés de la UPV. Pero no sólo porque todos sus estudios se adaptan en este curso 2010/11 al Espacio Europeo de Educación Superior -el denominado plan Bolonia-. También por la oferta de pisos de alquiler que maneja el servicio de alojamiento, en Vitoria, de la Universidad, «más numerosa que en años precedentes».
Hasta el punto de que en la actualidad la Oficina de Información Juvenil del campus de Álava cuenta con 137 viviendas, mientras que el ejercicio pasado, a pocos días para el arranque de las clases, «apenas teníamos 80. La crisis se nota y cada vez nos llama más gente nueva para alquilar su casa a universitarios», explica a EL CORREO Rosa Ortega en el propio departamento, ubicado en el pabellón universitario.
Cualquier oportunidad es buena para aumentar el nivel de ingresos de la economía doméstica. Y más en estos tiempos. «Así piensan muchos vitorianos que nos llaman ofreciendo su piso», añade la responsable de la oficina, «cuando antes eran reacios por temor a que los jóvenes lo dejaran en mal estado. Ahora, en cambio, les parece una buena opción, porque están un año, un curso escolar, y se van».
Este fenómeno del incremento de oportunidades que tienen los jóvenes universitarios del campus alavés a la hora de encontrar un alojamiento lo constatan los propios interesados y se aprecia en los diferentes edificios universitarios de Vitoria. «Los tablones están llenos de carteles, muchos de colorines llamativos para que se vean mejor», reconocen los propios alumnos y también el personal laboral de esos edificios. Se trata de atraer al posible 'cliente', al joven que alquile.
Bajan los precios
Y esas ofertas 'agresivas' se completan con unos precios «también sensiblemente más bajos que en los últimos años», confirma Rosa Ortega. Los 137 pisos que gestiona la UPV tienen unos precios de entre 600 y 1.000 euros y la media se sitúa en los 750, «cuando otras veces hemos estado más cerca de los 900. La gente prefiere pedir menos dinero para asegurarse que lo alquila». La crisis influye.
No en vano, los carteles pegados en los tablones incluso reflejan precios aún más baratos, 650 euros el alquiler de una vivienda en Portal de Villarreal ó 590 en la calle Nieves Cano.
Y esas cantidades incluso pueden bajar porque a pocos días del comienzo del curso el grado de ocupación de esas casas que controla la Oficina de Información Juvenil es del 47%; todavía quedan libres más de setenta.
Pero el alojamiento también puede ser individualizado si el estudiante en cuestión no quiere compromiso y prefiere responder de su habitación. «Alumnos de Erasmus son los principales usuarios», dicen desde la UPV. Pero no los únicos. 81 habitaciones 'controla' el servicio universitario y los precios oscilan entre 200 y 350 euros, sin gastos incluidos.
Precisamente, por 200 euros se alquila una habitación «a cinco minutos del campus»; por 250 y 270, según si es pequeña o grande, hay un cuarto libre en una vivienda de Hegoalde; y si alguien opta por residir en los nuevos pisos de Zabalgana, una habitación se puede arrendar por 300 euros. «En la línea del año pasado», en cuanto a precios, cuando según un estudio de Arrenta -consultora especializada en alquileres- Vitoria era a principios del curso 2009-10 la quinta ciudad más cara para compartir piso (304 euros por habitación).
Ida y vuelta en el día
Pese a haber una mayor oferta de pisos y también unos precios más asequibles, lo cierto es que el número de estudiantes que necesitan vivir de alquiler es menor. «Muchos jóvenes de San Sebastián y Bilbao van y vienen cada día. Sus padres prefieren pagar el desplazamiento en autobús a tener que hacer un mayor desembolso en pagar un piso o una residencia», constata Rosa Ortega.
En cuanto a las zonas más demandas, los alumnos siempre buscan pisos cercanos a la estación de autobuses, en las calles del entorno del campus o también en el centro de Vitoria.
Fuente: http://www.elcorreo.com

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