El alquiler toca fondo

El arrendamiento cae un 20% en la Comunitat con rebajas de 200 euros

Un mes y cinco visitas después, Marcos se decidió a independizarse en régimen de alquiler. Calculadora en mano, este empleado en una gasolinera valenciano firmó el contrato de arrendamiento de una vivienda de tres habitaciones en el barrio de Malilla por 600 euros. Nada que ver con los 800 que sus propietarios pedían por él un par de años atrás. Los precios de los alquileres en la Comunitat han tocado fondo. Los futuros inquilinos van a la caza de chollos. Pero las inmobiliarias avisan de que no bajarán más. «Sería ridículo», aseveran.

Las rentas van en caída libre desde 2008. En junio de ese año, cada metro cuadrado valenciano valía 8,3 euros. El mismo mes de 2010, su valor se situó en 6,5 euros, según un estudio elaborado por el portal idealista.com en colaboración con la Sociedad Pública de Alquiler. «Al igual que en las ventas, la crisis ha obligado a bajar los precios de los arrendamientos», apuntan desde el sitio web.

Pero parece que ya se han topado con el final del precipicio. «Algunos alquileres continúan cayendo pero son cantidades mínimas. El descenso no es tan brutal como antes», explican desde la Inmobiliaria Lauria en Valencia.

«Los precios han caído un 20% pero ahora no van a descender mucho más», afirma José Manuel Pastor, agente de la propiedad de Comprar Casa Honduras Inmobiliaria.
Los expertos sostienen que el mercado comienza a estabilizarse. «Los precios se están estancando. Una vivienda de tres habitaciones en Valencia no supera los 650 euros. Lo que sí se está haciendo es negociar mucho, por la plaza de garaje o por incluir los gastos de comunidad», manifiestan desde Lauria.

El piso de Mercedes Llopis lleva un mes vacío. Tras tres años en él, sus cuatro inquilinos -estudiantes de la Universidad Politécnica de Valencia- se marcharon el 1 de julio. La vivienda mide 120 metros cuadrados, tiene cuatro habitaciones, portero y está solo a cinco minutos a pie del centro de Valencia. ¿Su precio de salida? 600 euros, 50 menos que lo que deseaba. «Alquilarlo por debajo de esa cantidad no sale rentable», sentencia esta valenciana, que ha puesto el arrendamiento en manos de una inmobiliaria.

Sin embargo, no descarta una nueva rebaja. «La situación está tan difícil que a lo mejor tengo que ponerlo aún más barato. Esperaré a que pase el verano y si no me tocará ponerlo a 580 euros», recapacita.

El mes que lleva deshabitada su vivienda le ha costado a Mercedes casi mil euros. «Me dejaron la casa bastante desastrada. Entre la limpieza, la pintura y todos los muebles que me han roto se me van casi 1.000 euros», calcula. A eso hay que sumarle los 150 de gastos mensuales de comunidad que corren de su bolsillo.
«Quizá siga habiendo ligeras bajadas durante un tiempo pero la tendencia a corto y medio y plazo es que los precios se consoliden», vaticinan desde idealista.com.

Alquilar un piso en Castellón entre marzo y junio resultó un 1,7% más barato que quien lo hizo en el primer trimestre del año, quedándose en 4,8 euros el metro cuadrado. «Es la segunda ciudad más económica de España, solo por detrás de Cáceres», apuntan desde el portal online.

En Valencia la caída fue del 1,2%. Alicante es la única de las tres capitales de la Comunitat que ha registrado un aumento, aunque casi imperceptible. De 5,6 euros el metro cuadrado a 5,7.

Frente a la desesperación de algunos propietarios que se ven abocados a rebajar sus pisos, se encuentran los inquilinos que andan a la caza de gangas. «Es cierto que los clientes vienen buscando chollos. Quieren lo más barato posible aunque dentro de sus parámetros de calidad», dice Pastor.

«El que busca una casa viene a nuestras oficinas diciéndonos lo máximo que puede pagar. A partir de ahí buscamos en un rango que se ajuste a su presupuesto. Los dueños ahora pueden bajar de 580 a 550 euros, por ejemplo, pero ya no hay grandes descuentos», reconocen desde Lauria.

350 euros
El precio medio, según esta inmobiliaria, se sitúa en torno a los 600 euros. Aunque desde luego también los hay por la mitad. «Algunos están por 350 o 400 pero el que entra tiene que ser un manitas para arreglarlo y reformarlo todo», afirmaron con sinceridad las mismas fuentes.

Ana Lluesma no buscaba un chollo sino una casa acogedora en la que residir junto a tres amigos más. Esta valenciana de 22 años vive alquilada desde enero en una amplia vivienda situada en la avenida de Cataluña de Valencia. Entre todos pagan 850 euros al mes. «La finca es nueva y tiene cuatro habitaciones. El dueño nos dijo que quería haberla alquilado más cara», recuerda.

Ellos mismos compararon varias opciones hasta que se decantaron por su actual hogar. «Miramos cerca de veinte pisos antes de decidirnos. No queríamos ir a uno con muebles viejos o antiguos aunque costara 500 euros y nos quedamos con este, que está muy bien. Podemos permitirnos pagar 850 entre todos cada mes», explica.

El precio del suelo varía según su localización. El portal online especializado Enalquiler elabora un ranking de las ciudades de España donde más ha bajado el arrendamiento durante el mes de julio. Paterna se sitúa en segundo lugar, con un descenso del 23%. Chiva se encuentra en el séptimo puesto, con una bajada del 13%.
La web también incluye una lista con los lugares en los que más han aumentado los precios. La encabeza Rocafort, con una subida del 41%. Benicàssim se posiciona como el cuarto municipio de España, con una subida del 21%.

Encontrar inquilinos es siempre una alegría que se puede tornar en un quebradero de cabeza si estos se convierten en unos morosos. Es lo que le ha sucedido a Lorenzo. En su casa vive un matrimonio con sus dos hijos. Hace más de un año le llamaron apenados avisándole de que no podrían pagarle los 400 euros estipulados. «Desde entonces no me han abonado casi ningún mes. El problema es que están en el paro y me sabe mal dejarlos en la calle», admite este propietario.

Pero la situación no se puede prolongar más en el tiempo. Lorenzo les ha propuesto rebajarles el alquiler a 300 euros siempre que ellos paguen sin demoras.

Algunos propietarios han vivido auténticas pesadillas. Como un matrimonio valenciano que tuvo que denunciar a los ocupantes de su vivienda en alquiler, una pareja y sus hijos, porque les debían 6.000 euros. La sentencia judicial fue clara: debían desalojar la casa. Pero el padre de familia y su cuñado irrumpieron en el domicilio de los caseros y la emprendieron en golpes con ellos.

130 reclamaciones
En el primer semestre de 2010, la Asociacion Valenciana De Consumidores y Usuarios (AVACU) ha recibido 130 consultas y quejas sobre rentas. «Las quejas más habituales son por viviendas que no cumplen unos requisitos mínimos de salubridad, por incremento de las mensualidades sin motivo y la no inclusión en los contratos de cláusulas relativas a gastos extraordinarios», enumeran desde AVACU.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

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