La falta de financiación pone en riesgo los programas de vivienda

El Patronato de la Vivienda estudia crear una cooperativa para afrontar la construcción de viviendas de alquiler y de compraventa

Los proyectos de construcción de pisos de protección pública por parte del Patronato Municipal de la Vivienda, tanto en régimen de compraventa como de alquiler, corren el riesgo de no ejecutarse si no se halla una fórmula de financiación. La negativa del Ministerio de Hacienda a que el organismo autónomo dependiente del Ayuntamiento pueda endeudarse con créditos hipotecarios para afrontar los programas de vivienda, que se financiarían con los ingresos de los alquileres, ha llevado al Patronato a buscar alternativas para poder continuar con la ejecución de los proyectos previstos para próximas anualidades. Entre ellas, las 54 viviendas en régimen de compraventa de La Medina y las 110 de la avenida del Historiador Vicente Ramos, en la Playa de San Juan, y también los pisos intergeneracionales para ofrecerlos en alquiler de la avenida de Catedrático Soler, en el barrio de Benalúa.

Fuentes municipales indicaron que entre las alternativas que se barajan para poder acometer estas actuaciones y poner los pisos a disposición de los ciudadanos es, en el caso de las viviendas de compra venta, la constitución de una cooperativa de la que formarían parte los demandantes de viviendas. Una medida que tiene la ventaja de que el Patronato actúa de intermediario y en ningún caso la solicitud de los préstamos le supondría un endeudamiento, que no puede asumir por la ley de estabilidad presupuestaria, ya que en este caso la deuda la asumirían los cooperativistas.

Sin embargo, para poder construir viviendas en régimen de alquiler la fórmula que se estudia es la de buscar financiación mediante el denominado sistema alemán, que emplean las empresas públicas. Esta medida consiste en la cesión del suelo a la empresa constructora por un periodo mínimo de 25 años para que mediante el cobro de los alquileres se haga frente al coste de las viviendas y a los intereses.

Pero los problemas de financiación del Patronato de la Vivienda van más allá de lo que es el programa de actuaciones para poner en el mercado nuevas promociones de viviendas de protección pública.

El incumplimiento por parte de la Generalitat del convenio para el mantenimiento de la Oficina de Gestión del Plan Racha, que finalizó en diciembre del 2008 y aun no se ha renovado, deja en una difícil situación a este organismo autónomo al que la Conselleria de Infraestructuras le adeuda un millón de euros, es decir, 500.000 euros por cada una de las anualidades 2009 y 2010. Un dinero con el que, según fuentes del Patronato de la Vivienda, se paga al personal que atiende al publico en la oficina del Plan Racha y los honorarios de la redacción y dirección de obra de proyectos que acomete directamente la Generalitat en la ciudad.

Entre otros, la última fase de la restauración de la Basílica de Santa María, el edificio polivalente de El Portón, la ampliación de Centro 14 o el arreglo de la plaza de San Cristóbal.

Hasta ahora el Patronato de la Vivienda ha podido afrontar estos gastos a través de la tesorería general, pero si no se firma el convenio con la Conselleria de Infraestructuras para el periodo 209-2012, deberá ser el propio Ayuntamiento el que asuma esto costes, al menos para el próximo año, y contemplar una partida en los presupuestos municipales del año 2011 para este fin.

El programa de viviendas sociales es uno de los más afectados por la crisis económica, tanto en los planes desarrollados por el Gobierno como por el Consell y los distintos ayuntamientos de la Comunitat Valenciana lo que ha perjudicado de manera notable a las familias que esperaban una vivienda desde hacía varios años.

Fuente: http://www.lasprovincias.es

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