El arrendamiento medio en Valencia es de ocho euros por metro cuadrado mientras en Alicante y Castellón es de seis
La crisis inmobiliaria no se ha cebado exclusivamente en los precios de venta de los pisos sino que ha alcanzado ya el mercado del alquiler. Arrendar una vivienda en Valencia es ahora un 17% más barato que hace un años, según los agentes de la propiedad inmobiliaria consultados.
La recesión económica ha cortado prácticamente de raíz la alegría de las operaciones de compra y venta de inmuebles y los bancos, ante la falta de liquidez y la precariedad del mercado laboral, han cerrado el grifo de las concesiones de créditos hipotecarios.
La adquisición de un piso es una decisión trascendental para el común de los españoles y ante la actual escasez de dinero se opta por el alquiler. Por ello se ha reactivado el arrendamiento de pisos, aunque como si no hiciera caso a la ley elemental de la economía sobre la oferta y la demanda (a mayor demanda se encarece el producto), lejos de subir los precio de los alquileres, han ido bajando desde el pasado verano hasta el actual.
Esta bajada de precios en el mercado del alquiler también la reconoce la Conselleria de Medio Ambiente, Agua y Vivienda, aunque, según dicen fuentes oficiales, no es función de este departamento la regularización del los precios.
La falta de liquidez, además, ha devuelto una práctica comercial que parecía olvidada en las ciudades mediterráneas occidentales y quedaba casi relegada al mundo agrario y a los zocos del mundo musulmán: el regateo.
«Antes, tanto a la hora de comprar como de alquilar un piso, el cliente no discutía el precio. Pagaba el dinero que le pedías y punto. Ahora no. Al precio que se le indica siempre contesta con una contraoferta y se entabla una negociación. Se discute y los precios se mueven a la baja», reconoce Juan José Silvestre, titular de una inmobiliaria situada en la calle San Vicente de Valencia.
En el verano de 2008, antes de que el Gobierno reconociera de manera oficial la entrada de España en la recesión mundial -a pesar de que el precio de los pisos había perdido la cuarta parte de su valor y los parados del sector de la construcción se multiplicaban- alquilar un piso de unos 80 metros cuadrados, de dos habitaciones, situado en un barrio en crecimiento de Valencia, como Patraix, podía costar algo más de 600 euros al mes.
Esa misma vivienda, a fecha de hoy, no se alquila si no es con un contrato de unos 500 euros mensuales. Esto supone una reducción de 100 euros o más por recibo, más de 1.200 euros al año. «Prácticamente es una reducción del precio de un 17%», concluye Juan José Silvestre.
El precio medio del alquiler por metro cuadrado en Valencia se sitúa en la actualidad en ocho euros por metro cuadrado, uno menos, aproximadamente, que en 2008.
En Alicante y Castellón la media es de seis euros el metro, según los datos de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria.
A un nivel similar a Valencia se encuentran los pisos de Alboraya, según los datos, mientras que los precios de los alquileres en localidades como Torrent y Alaquàs están a la altura de Castellón y Alicante.
La Cañada y Canet d'En Berenguer tienen los arrendamientos más caros que Castellón y Alicante, puesta la media se coloca en siete euros el metro cuadrado, de acuerdo con los datos de los API.
Un elemento común entre las grandes ciudades de la Comunitat es que cuanto mayor es el tamaño del piso a alquilar, menor es el precio por metro cuadrado que se paga. Esto quiere decir que el coste de la renta del metro en un piso de 150 metros en la calle Játiva es menor que el de una vivienda de 90 metros en esa misma zona.
Fuente: http://www.lasprovincias.es

1 comentarios:
5 de septiembre de 2009 a las 16:35
Valencia debe aprovechar sus bellezas y atractivos turísticos, no puede estar solo pensando en alquileres, impuestos y demás yerbas. Si uno se pone a pensar, debe difundir la ventaja que tiene con otras provincias de país.
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