Según las inmobiliarias, el precio de la venta de viviendas ha descendido un 20% en los últimos dos años en la capital autonómica
La necesidad de vivir en un lugar acogedor y confortable en el que poder construir una familia. Este es uno de los principales motivos que explicaría la proliferación de carteles de alquileres a lo largo de las calles de la capital autonómica. El otro motivo, que la venta de viviendas ha parado en los últimos dos años a causa de lo disparatado de sus precios. Si ya de por sí, costaba sudores y lágrimas afrontar la hipoteca de una casa, en los últimos años la dificultad se ha convertido en algo imposible. Aún así la situación se va estabilizando.
Referido al tema de alquiler, los precios se han ajustado. Ahora hay mucha más demanda que hace algunos años, por lo que los precios no van a bajar. Dependiendo de las características del piso, la zona y los metros cuadrados, el precio a la hora de alquilar puede variar en unos 200 euros. «La situación está ahora mismo desde 400 a 600 euros, teniendo en cuenta que son pisos en buenas condiciones», explica Mónica López, responsable de la Inmobiliaria Juan Antonio, que además añade que «se ha llegado a un nivel en el que no creo que los precios vayan a bajar más».
Las ayudas que la Junta de Extremadura ofrece a los jóvenes que se quieren independizar y ven lejana la posibilidad de poder comprar una vivienda, no favorece que los precios desciendan. «Los caseros prefieren no bajar los precios», explica López.
Aún así, la cosa cambia si se trata de vender una vivienda. Los bancos ya empiezan a aceptar los préstamos al 80% de las familias que lo solicitan con el objetivo de comprar una vivienda. Poco a poco, la situación se va estabilizando. El precio de las casas ha caído un 20% en comparación con el año anterior, lo que supone un ahorro importante en esta situación de crisis en la que se encuentra la sociedad.
Toda ella, aunque en los jóvenes que comienzan a realizar su vida de forma independiente parece hacer más mella. Ellos son los verdaderos conocedores de cómo se encuentra la situación de alquileres. Pero no sólo el perfil de un inquilino en una vivienda arrendataria es de un joven que estudia, o se ve con fuerza y valor para salir del nido. El sector madurito, de 40 años, también alquila, aunque sus motivos son totalmente diferentes. El motivo principal se encuentra relacionado con temas laborales. «Es gente que viene a la capital autonómica porque los han trasladado en su empleo», explica la responsable de Juan Antonio.
Es el caso de Marco Jiménez de 34 años y auxiliar de enfermería, que por tener que trasladarse por motivos laborales recurrió a la opción de alquilar un piso. «Es mucho más barato que plantearse comprar una vivienda», indica Jiménez.
Ante la inseguridad
No estar seguro de querer adquirir una vivienda, es motivo suficiente para considerar la opción de alquilar pisos. Ante la duda siempre es mejor tirar por lo seguro, y el afrontar el alquiler de un piso es la opción más fiable según los emeritenses con ganas de formar un hogar.
Que se piense que los precios van a bajar está directamente relacionado con esta inseguridad que siempre se crea ante la acción de comprarse una casa. Para los pocos esperanzados que piensen que todavía pueden los precios pueden descender, deberían despertar de ese profundo sueño en el que se encuentran.
Mónica López, explica que en Extremadura el precio de las viviendas no va a bajar más. «Tampoco es que los precios fueran excesivamente altos antes de que la situación cambiase».
Aún así, los que están seguros de querer comprar, lo acaban haciendo sin ningún tipo de impedimento. Y sino, una de las salidas que está teniendo más auge y acogida por los compradores en los últimos años, es el alquiler con opción a compra.
Fuente: http://www.hoy.es

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